Nuestra Historia

 

Cuando los primeros arrieros del Cajón del Maipo comenzaron a utilizar los pasos cordilleranos, pasaban siempre a medio día por uno de los esteros, para esquivar el calor al resguardo de la sombra de ñipas, lunes y quillayes. Pero un día, pasaron a la hora del crepúsculo, y para su sorpresa se encontraron con hermosas mujeres casi transparentes jugando y bañándose en una de las cascadas. Estos espíritus, al darse cuenta de que habían llegado los arrieros, escaparon flotando en espiral por el agua que caía. Desde ese momento ese rincón y todo lo que le rodea se llamó Cascada de las Ánimas.


Durante la época de la Conquista, hacia el siglo XVI, se cedieron terrenos a Rodrigo de Quiroga y a Inés de Suárez. Los antiguos registros indican que sus tierras llegaban hasta El Cruce de las Ánimas, hacia el Cajón del Maipo. A finales del siglo XIX, a San Alfonso llega el matrimonio compuesto por Florinda Barriga y Máximo Astorga, quienes comienzan a forjar los primeros cimientos de esta localidad. El matrimonio tuvo 8 hijos, quienes heredaron las tierras de sus padres, a excepción de los terrenos donde hoy se ubican los principales servicios comunitarios de San Alfonso (escuela, retén de Carabineros, cancha de fútbol, otros), los que fueron donados a la comunidad.

De esta forma, el menor de los hijos del matrimonio, Eduardo Astorga Barriga, hereda 20 ha en la orilla norte del río Maipo, a las cuales sumó otra superficie mayor de más de 3000 ha, al comprar el Fundo agrícola San Alfonso en 1963. Antes de su compra, el predio era utilizado para la extracción de leña para carbón y la mantención de ganado.

En este lugar y junto a su mujer, Eugenia Moreno, Eduardo tuvo 10 hijos, con quienes promovió una vida familiar en comunidad dentro del Fundo. Su afición por la naturaleza y la agricultura, promovieron en el territorio el desarrollo de los primeros cultivos de nogales y las primeras técnicas para el control de los intensos procesos erosivos, como la plantación de más de 30 mil ejemplares de especies nativas e introducidas. 

Hacia 1980, en el predio familiar se comienza a desarrollar el ecoturismo, un concepto nuevo para Chile en aquella época, mediante la instalación del Centro Turístico Cascada de las Ánimas, con el rafting como la principal atracción.

 
En 1994, el diseño del Gasoducto Chile-Argentina de las empresas Gas Andes y Nova Corporación, pretendía la construcción de uno de sus tramos al interior del predio, razón por la cual la familia Astorga Moreno inició un proceso para la protección oficial de su biodiversidad y restringir así, las posibilidades de desarrollo de mega-proyectos en el territorio. De esta forma, hacia 1995, las 3.600 ha del fundo fueron declaradas bajo protección oficial del Estado, mediante la figura de Santuario de la Naturaleza Cascada de las Ánimas, …con el fin de conservar su patrimonio natural, facilitar la investigación científica y contribuir a la educación y recreación ambiental… En particular, el decreto de creación destaca sus atribuciones de protección sobre la flora y vegetación esclerófila y xerófita de la precordillera, sobre especies de carnívoros y otras en categoría de amenaza y sobre el valor escénico que es otorgado fundacionalmente por las formas geomorfológicas del Cajón del Maipo.
Hacia los años 2000, la experiencia en el manejo y administración del Santuario ha sido traspasada a los nietos de la familia, quienes han profesionalizado sus labores en función del desarrollo y gestión sustentables del predio. Un ejemplo, es la creación del Refugio Animal Cascada en 2003, con el apoyo del Servicio Agrícola Ganadero, en donde se alberga a animales nativos con fines de rescate y rehabilitación para reintroducirlos a sus hábitats respectivos. Aquellos animales que no logran rehabilitarse, son mantenidos con fines educativos a los visitantes.
El fallecimiento del fundador Eduardo Astorga (ver su libro al final de la pestaña) en 2006, dio pie a un mayor involucramiento y manejo familiar del SNCA, permitiendo avanzar en la formación de alianzas para la conservación y gestión sustentable del ecoturismo. En esta vía, desde el Santuario se han impulsado diversas iniciativas relacionadas al ecoturismo, obteniendo certificaciones nacionales e internacionales respecto a la calidad turística sustentable (SERNATUR, TripAdvisor, SGS, entre otros). Así también, se ha avanzado en disponer del Santuario como un laboratorio natural para la generación de conocimiento científico pertinente al manejo y valoración de su biodiversidad. 
Muchas de la relaciones y tradiciones familiares, radican en el fuerte sentimiento de arraigo e identidad familiar hacia el cuidado de la tierra y su naturaleza, materializados en ceremonias, celebraciones, prácticas deportivas, sitios de valoración y espiritualidad ancestral, y en el quehacer de cada casa que compone la comunidad familiar. En este sentido, la familia cuenta con una organización de roles y responsabilidades definidas, los que ocurren a distintos niveles: en cada casa familiar, en espacios comunes, en áreas de manejo forestales y agrícolas, y en gestión del Centro de Ecoturismo. Dicha organización impulsó la creación de un Directorio familiar, destinado a organizar los ámbitos turísticos y agrícolas del Santuario.

Conoce el libro de Eduardo Astorga

Diagnóstico de una realidad ocultada
(o la destrucción del suelo agrícola en chile)